miércoles, 7 de marzo de 2012

Abran las Puertas del Cielo.

Antonio Puerta

(Sevilla, 26 de noviembre de 1984 - Sevilla, 28 de agosto de 2007)

¡Hola abuelo! - ¡Hombre mi Antonio! Un beso miarma. ¿Qué haces aquí tan pronto y vestío con tu camiseta? - Eso me pregunto yo, sólo recuerdo que me dio un mareo de los de antes, me levanté, y ¿qué te imagina lo que me pasó? - ¿El qué? - Que el Juande me mandó pa los vestuarios con las ganas que tenía de acabar el partido... no tiene malaje. - Pues sí, vaya faena. Con lo que a ti te gusta jugar siempre, te vi caer al césped y me dije, este nieto mío se levanta. Con el coraje que tiene... que me acuerdo yo que tu madre siempre te decía cuando jugabas detrás del Pizjuán: ¡Niño venga ya pa dentro! ¿No te cansas de jugar...? Por cierto, gracias por dedicarme tu primer gol cuando debutaste en primera. - De nada Abuelo. Escucha ¿sabes que voy a ser padre? - ¡No me lo digas! Pues seguro que sale a ti: zurdo y un bribón de mucho cuidao, siempre de cachondeo y animando a sus compañeros, que mira si te gustaba el cachondeo que hasta ha dicho Manolo Jiménez que cuando subiste al grande, en el vestuario del 'B' tuvieron que poner un radiocasete para que se animaran. - ¿A que no te imaginas quiénes vinieron a despedirse de mi, abuelo? - ¿Quiénes? - Toda España y parte del extranjero. -Es que eres muy grande Antonio, fíjate si eres grande que has hecho lo que no haría ni el que te ha traído aquí: que béticos y sevillistas lloren juntos. Porque yo sabía que algo de esto tenía que pasar para que se enteren que hay que valorar mucho el tiempo que se está ahí abajo como pa perderlo en pelearse con el vecino. - Si yo ya se lo decía a los dos, pero tú sabes... - Antonio, cuéntame lo del gol del Schalke y lo de las copas. - ¿Que te lo cuente? Eso es pa vivirlo Abuelo, pa vivirlo. Me pasó el balón el Navas y tal y como venía a bote pronto desde fuera del área pegué el pepinazo... ¡de esos que a mi me gustan! Que parecía que salía fuera pero que va, se metió "pa entro" a media altura donde no la coge ni Dios. Si tú vieras todo el campo saltando y llorando... que hasta me asusté, no sabía que hacer, pero sí sabía lo que había hecho, todos encima mía... Fue impresionante. Ese día también me falló el corazón, pero esperó a que ganásemos 5 copas Abuelo, cinco. ¿Que no te lo crees? 2 de la UEFA, 1 de la Supercopa de Europa, yo que sé... Todos los días de celebraciones. Yo no sé por qué le llaman a esto el cielo si el cielo estaba en Sevilla... Pero Abuelo ¿Tú sabes por qué yo creo que Dios les dio a los sevillistas tantos títulos? - ¿Por qué hijo mío? - Para que no sufrieran tanto por lo que se les venía encima. - Eso será Antonio, eso será.

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